John Grochowski, un experto en gambling, escribió hace un tiempo un artículo acerca de las apuestas progresivas. Como resultado, cuenta, recibió muchas cartas de lectores que comentaban sus propias experiencias con este tipo de apuestas, como la de un jugador que comenzó apostando $5 para terminar ganando $2.733 en 15 rondas.
Como bien explica Grochowski, ese es el lado bueno de la progresión: mientras uno gane, puede seguir ganando por siempre y mucho más que si apostara siempre la misma cantidad. Con las mismas 15 rondas, a $5 por ronda, la ganancia hubiera sido de sólo $70.
Pero estas rondas ganadoras tan extensas son una verdadera excepción, nos dice el experto. Si ganáramos la mitad de las manos de blackjack que jugamos, dicen las probabilidades que una racha semejante se daría cada 81.290 manos. Y nunca ganamos la mitad de las manos que jugamos. Dependiendo de nuestra estrategia, podemos esperar ganar casi el 47% de las veces.
Una racha razonable está en las 4 victorias consecutivas, aproximadamente. Si aumentáramos nuestra apuesta $5 cada ronda, por cada $50 ganaríamos $20. La realidad es que, con las apuestas progresivas, tendremos grandes ganancias o grandes pérdidas, dependiendo de cómo se den las rachas. Son frecuentes las series de, por ejemplo, 2 Victorias, 1 Pérdida, 1V, 3P, 2V, 2P.
Incluso con una progresión conservadora, esta estrategia no tiene muy buenos resultados. A la larga, las pocas grandes ganancias y las muchas pequeñas pérdidas terminan equilibrando la balanza. Y nada de esto elimina la ventaja de la casa. Si la progresión pudiera eliminarla, dice Grochowski razonablemente, los casinos cambiarían las reglas del juego de inmediato.
